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NOMBRE: Albert LLOVERA
MASSANA
FECHA NACIMIENTO: 11 / 09 / 1966
NACIONALIDAD: Andorrano
PROFESIÓN: Piloto automovilístico. Ortopeda.
Nacido en el Principado de Andorra, Albert Llovera Massana
ha demostrado ser el vivo ejemplo de la tenacidad, tanto por
sus valores personales como deportivos. Su fuerza de voluntad
y su espíritu de superación le han permitido
seguir activo como deportista de alto nivel, dándonos
a todos una gratificante lección de voluntad y perseverancia.
Educado en el deporte de élite, con tan solo 17 años,
Albert figura como el atleta más joven que participó
en unos juegos Olímpicos de invierno, concretamente
en los XIV Juegos Olímpicos de Invierno celebrados
en Sarajevo. Un año más tarde, en 1985, mientras
participaba en la copa de Europa de esquí, también
en mencionada localidad de la antigua Yugoeslavia, sufrió
un grave accidente en uno de los descensos que lo dejó
postrado en una silla de ruedas, con una paraplejia localizada
a partir del nivel dorsal.
Su vida sufrió un quiebro traumático, presentándose
un futuro de lo más incierto. La silla de ruedas pasó
a ser condición indispensable para obtener movilidad.
Pero lejos de amedrentarse y tras un duro periodo de adaptación,
hizo que su espíritu deportivo prendiese de nuevo la
luz que aquel accidente parecía haber apagado.
El automovilismo, su otra gran pasión, hizo que Albert
rompiera los límites que impone a todo ser humano el
verse postrado en una silla de ruedas. Con un inusual coraje
inició de nuevo una carrera deportiva dentro del automovilismo
que le llevaría a los niveles más altos dentro
del difícil y complejo mundo de los rallyes, ganándose
con ello el respeto no solo de los pilotos rivales sino de
toda una afición. Actualmente es el único piloto
minusválido que ha participado en el Campeonato del
Mundo de rallyes compitiendo contra rivales sin ningún
tipo de minusvalía.
Su andadura se inició en 1987 ganando el Campeonato
de Andorra de Quads (motos de 4 ruedas). Sus entrenamientos
exhaustivos y su excelente palmarés tanto en los Rallyes
como en diversas competiciones automovilísticas empezaron
a darle frutos en 1989, proclamándose Campeón
de la copa Peugeot de Rallyes en Andorra.
En 1991 hizo un cambio radical en su trayectoria, iniciándose
en los circuitos de velocidad consiguiendo en 1998 ser campeón
de Andorra y Cataluña. En 1991, 1999 y 2000 se proclamó
Subcampeón de Cataluña de velocidad.
Albert ha demostrado tener un espíritu de lucha y de
superación únicos, conduciendo únicamente
con las manos y consiguiendo ser el único piloto parapléjico
del mundo con títulos.
En los años 2001 y 2002 Llovera efectúa un cambio
radical en su carrera deportiva. Gracias al apoyo de Fiat,
vuelve a los rallyes para disputar el Campeonato del mundo
Júnior de la especialidad. La temporada se puede catalogar
de excelente después de conseguir la 7ª posición
en el Rallye de Finlandia y la 8ª en el Tour de Corsa.
Actualmente disputa el campeonato de España de rallyes
de tierra bajo los mandos de un Fiat Stilo con posibilidades
de concurrir en algunas pruebas del Mundial. Su ejemplar profesionalidad
hace que se rodee de un equipo de excelentes profesionales
con los que comparte no solo sus experiencias sino su lucha
por el triunfo.
Su vida al margen del deporte puede considerarse igualmente
excepcional ya que a pesar de su paraplejía logró
ser padre de Cristina, una hija nacida de forma totalmente
natural que para cualquier persona en su estado viene a completar
una vida que nadie podía prever dadas sus circunstancias.
Su enorme experiencia, los conocimientos de sí mismo
adquiridos durante años y su profesionalidad son fruto
de su propia ambición y coraje. Todo ello le han convertido
en una persona muy valiosa para todo aquel que lucha por salir
adelante ya que en él ven reflejado el optimismo necesario
para afrontar un futuro incierto con dignidad e ilusión.
Como colofón a todo ello se ha realizado un documental
sobre su vida y sus experiencias que aglutina de un modo gráfico
la vida de Albert con el objetivo de mostrar que a pesar de
lo que decida el destino, a veces no todo está tan
escrito como parece.
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